:: El Demonio De Tu Guarda ::

Ay, mi Diablo Guardián: Dios te lo pague!


En esta nota: Nadie . . .

Has pensado en lo simple que suena la palabra amor cuando se dice, o en el tormento de aquel que la escucha, en la esperanza del que la pronuncia, en las expectativas de los dos, en lo corto del tiempo en que se escapa si no es guardada en el corazón, has pensado en mi . . . ?


Amar es un verbo taciturno que nos obliga a creer en las madrugadas. Podrías confundirte, no hablo de una mujer, ni de un hombre, ni de un ser humano fuera de mi, hablo de mi mismo, del estar enamorado, de las consecuencias de tener un amor prisionero y libre a la vez, incongruente y victimario. . . de pensar en el mañana consiente del dolor, o de la risa que puede aparecer tan de repente. . . y he pensado en ti!


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Augusto Ángel Grajales Manzo

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Ángel . . .



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> De Quien Dicen El Mensajero De Dios!!

Para quienes no me conocen puedo decir que soy al que buscaban, que soy el viento, el agua y la voz que sale de tu garganta, que soy amigo de mis amigos y de mis enemigos, quien quiere darles siempre la mano. Soy un hombre libre, con las manos atadas a tantos sueños que desde hace mucho persigo, algunos ya vienen en las bolsas de mi pantalón. . . otros, siguen corriendo.

Soy joven sin que esto me lleve a decir entre labios mil excusas para no pagar por mis errores, soy necio, soy obstinado con todo intento. Algunos dicen por ahí - percepción aparte - que soy simplemente un maldito, que tengo todo lo que necesito, una mujer a la que amo, amigos en cada pueblo que visito, un atado de pescado, un poco de aguardiente y mucho cielo pa' volar.


Para mis padres quizás soy un sueño, para mis hermanas el hermano de en medio, para el resto de mi familia soy el que no espera los momentos.

Estudio por amor a lo que hago, no por convicción ni deseo. Trabajo cada noche con la alegría, con la luz de aquella niña, que me enseña a ser quien soy y por las madrugadas espero a que salga el sol para volver a mi misión.

Suelo llegar cuando no me esperan, asomarme a donde no me llaman, decir lo que me taladra, cansar con mi lucha para convencer con mis palabras de que quedarme quieto es peor que ponerme a soñar. . .