:: El Demonio De Tu Guarda ::

Ay, mi Diablo Guardián: Dios te lo pague!

HASTA QUE TE HICISTE NADA

Nunca hablaste mucho,
pero besabas tan bien
que tus besos sabían a dulce
cuando me mirabas.
Por las tardes te pienso,
aunque no me atreva
a virar sobre tus pasos
y seguirte hasta donde estás.
mi corbadía va a materme
lentamente un día de estos,
mientras tú tomes café
sentada en la plazuela.

recuerdo bien aquel momento
cuando dijiste coqueta:
-"creo que estoy enamorada . . . "-
Y pensé en mí alegremente,
hubo después un silencio,
y luego otro, y nada más,
como cuando se van las horas
caminando por la cera
que puedes ver enfrente.

Pasaron tristes los días,
y estaba casi seguro
que yo podía decir lo mismo;
mientras, te miraba,
hasta que te hiciste nada;
y ese "nada" se arremolino
entre mis entrañas.
hoy, cada que te pienso
me das asco, nauseas . . .
y siento vomitarte toda
desde muy adentro.



Augusto Ángel Grajales Manzo

0 comentarios:

Publicar un comentario

Ángel . . .



>
> De Quien Dicen El Mensajero De Dios!!

Para quienes no me conocen puedo decir que soy al que buscaban, que soy el viento, el agua y la voz que sale de tu garganta, que soy amigo de mis amigos y de mis enemigos, quien quiere darles siempre la mano. Soy un hombre libre, con las manos atadas a tantos sueños que desde hace mucho persigo, algunos ya vienen en las bolsas de mi pantalón. . . otros, siguen corriendo.

Soy joven sin que esto me lleve a decir entre labios mil excusas para no pagar por mis errores, soy necio, soy obstinado con todo intento. Algunos dicen por ahí - percepción aparte - que soy simplemente un maldito, que tengo todo lo que necesito, una mujer a la que amo, amigos en cada pueblo que visito, un atado de pescado, un poco de aguardiente y mucho cielo pa' volar.


Para mis padres quizás soy un sueño, para mis hermanas el hermano de en medio, para el resto de mi familia soy el que no espera los momentos.

Estudio por amor a lo que hago, no por convicción ni deseo. Trabajo cada noche con la alegría, con la luz de aquella niña, que me enseña a ser quien soy y por las madrugadas espero a que salga el sol para volver a mi misión.

Suelo llegar cuando no me esperan, asomarme a donde no me llaman, decir lo que me taladra, cansar con mi lucha para convencer con mis palabras de que quedarme quieto es peor que ponerme a soñar. . .