:: El Demonio De Tu Guarda ::

Ay, mi Diablo Guardián: Dios te lo pague!

“Había una vez un buen pastor, que un día se escapó con la oveja más negra del rebaño. Nadie podía explicarse como un hombre tan bueno se había dejado seducir por aquella putilla de mala entraña. Cierta vez sus antiguas ovejas, que por supuesto eran todas mestizas, los vieron bajar juntos de un corvette amarillo . Cuando le preguntaron de donde había sacado ese coche tan lindo y tan cabrón, el pastor les contó que se había ganado el dinero apostando la lana de su oveja negra, y ellas, claro, se derretían de rencor, por que sabían que nunca en sus re corrientes vidas iban a tocar un coche tan lindo y tan cabrón. Pero se equivocaban, por que al siguiente día vino el corvette y las atropelló, por envidiosas. Mientras sus almas de borrego rascuache se elevaban al cielo se escuchaba una voz en la tierra diciendo: yo soy el buen postor, quien apueste por mí no volverá a ser prángana “.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Ángel . . .



>
> De Quien Dicen El Mensajero De Dios!!

Para quienes no me conocen puedo decir que soy al que buscaban, que soy el viento, el agua y la voz que sale de tu garganta, que soy amigo de mis amigos y de mis enemigos, quien quiere darles siempre la mano. Soy un hombre libre, con las manos atadas a tantos sueños que desde hace mucho persigo, algunos ya vienen en las bolsas de mi pantalón. . . otros, siguen corriendo.

Soy joven sin que esto me lleve a decir entre labios mil excusas para no pagar por mis errores, soy necio, soy obstinado con todo intento. Algunos dicen por ahí - percepción aparte - que soy simplemente un maldito, que tengo todo lo que necesito, una mujer a la que amo, amigos en cada pueblo que visito, un atado de pescado, un poco de aguardiente y mucho cielo pa' volar.


Para mis padres quizás soy un sueño, para mis hermanas el hermano de en medio, para el resto de mi familia soy el que no espera los momentos.

Estudio por amor a lo que hago, no por convicción ni deseo. Trabajo cada noche con la alegría, con la luz de aquella niña, que me enseña a ser quien soy y por las madrugadas espero a que salga el sol para volver a mi misión.

Suelo llegar cuando no me esperan, asomarme a donde no me llaman, decir lo que me taladra, cansar con mi lucha para convencer con mis palabras de que quedarme quieto es peor que ponerme a soñar. . .