En esta nota: Cinco años de distancia . . .
Yo he de vivir un poquito a tu lado, con tus enojos y tus rabietas de niña cabrona, y has de enfermar, tu, mi alma, sin cura que la despoje, ni santo que la absuelva . . . has de ser cada momento, cada soplo que entre la lluvia viaja, has de ser nube y noche despejada para salir a fumar al balcón. Y yo he de vivir un poquito de ti mientras me matas, acurrucada detrás de mis recuerdos entre sien y sien.
Déjame la costilla rota, quiero confundir este dolor . . .
A Carolina, con cariño . . .
Yo he de vivir un poquito a tu lado, con tus enojos y tus rabietas de niña cabrona, y has de enfermar, tu, mi alma, sin cura que la despoje, ni santo que la absuelva . . . has de ser cada momento, cada soplo que entre la lluvia viaja, has de ser nube y noche despejada para salir a fumar al balcón. Y yo he de vivir un poquito de ti mientras me matas, acurrucada detrás de mis recuerdos entre sien y sien.
Déjame la costilla rota, quiero confundir este dolor . . .
A Carolina, con cariño . . .
Augusto Ángel Grajales Manzo
0 comentarios:
Publicar un comentario